DIOS EN TI, ES TU MARAVILLOSA IMAGINACIÓN HUMANA (por Sara Moguer)

Éramos pequeños, nuestra infinita imaginación infantil no tenía límites, hasta que un día, algo o quizás alguien nos cortó las alas. No hay mayor aberración que cortar las alas al prójimo, y a veces, inconscientes o ignorantes, lo hacemos. Todos hemos sufrido de alguna forma tal desempoderamiento, alguna vez lo permitimos, lo aceptamos. Y así fuimos creciendo. Y así nos va. Hoy invito a todos mis lectores a tomarse un respiro para recuperar sus plumas, por un acto de libre albedrío, por propia voluntad si es que desean volar. Porque en esencia compartimos con los ángeles la Luz del Ser, porque el ser humano también es una «especie angelical», a pesar de no estar corroborado aún por la ciencia. Nos alejaron de sabernos Dioses en el momento en que nos dijeron «eso no es real, es tu imaginación». Y nos convertimos en ángeles caídos.

Tenemos una tarea primordial ahora como especie humana, que es recuperar nuestra niñez. Como bien dijo Pablo Picasso «Lleva mucho tiempo crecer hasta convertirse en un niño». Y para eso tenemos que desaprender y desprogramar muchas creencias que nos llevaron a crear este mundo que adolece de paz; claro que, creciendo con frases como «piensa mal y acertarás», lo normal es acabar  imaginándonos en la hoguera. Es hora de soltar los viejos paradigmas de la culpa, el pecado y el castigo, y nos haría bien, además, soltar nuestra  vanidad, ya que nos creemos  superiores a animales, plantas y por supuesto,  incluso a las máquinas, pese a compartir con éstas la  «obsolescencia programada». Los mayas ya predijeron el tiempo del nuevo sol, de una nueva era dorada que comenzaría en este siglo XXI, donde muchos humanos despertarían a un nuevo amanecer galáctico y experimentarían un nuevo renacer. El 2012 llegó y nos lo recordó.  Algunos siguen dormidos, también tienen su derecho y propósito. Para otros, nos llegó el momento de comenzar a despertar e imaginar  una nueva realidad.

Y será que esta realidad ya la habíamos imaginado y soñado antes, y es por eso que muchos comenzamos a sentirla, a vivirla. Despertar es recordar. Recordar este potencial  maravilloso que tenemos para cocrear: nuestra imaginación. Y es necesario recordar cómo usarla si queremos volar hacia un mundo mejor, lo cual sólo será posible si lo hacemos a través del corazón. Recuerdo… aquella frase que firmaba «la niña Frida» (Kalo) que decía «de nada sirve que la imaginación tenga alas si el corazón es una jaula».

 Recuperemos nuestras alas a través de la inocencia, de la pureza de nuestro corazón, volviendo a ser niños, los Niños de Luz que somos. Ha llegado el momento de mostrar las plumas que brillan resplandecientes en el arco iris de nuestra visión.  ¿Cómo? Atreviéndonos a IMAGINAR CONSCIENTEMENTE, desde la viva Presencia, desde el amor incondicional que emana nuestro alto corazón. Sólo llegaremos a encarnar nuestra Divinidad, si llevamos de la mano a nuestro niño interior, jugando con sus dos alas.

Sara Moguer -T h a y b h a r i –

Deja un comentario

error: Content is protected !!