EL MAHA MANTRA QUE DESCARRIÓ A MUCHAS ALMAS DEL SIGLO XXI

EL MAHA MANTRA QUE DESCARRIÓ A MUCHAS ALMAS DEL SIGLO XXI

No hay mejor amigo o enemigo en estos tiempos que un MANTRA. Lo hemos visto en estos años de pan – de – mia. Disculpad que transmita palabras entre guiones, pues por experiencia propia sé del efecto que provoca la unión de ciertas sílabas y del impacto que pueden llegar a tener en ciertas redes sociales (hasta el punto de ser motivo de censura…). Volviendo al tema… la «Iniciación» colectiva de la humanidad ha venido por el Verbo, tal y como predijeron las Escrituras Sagradas. Aún son muchos los que no se han dado cuenta de ello. Me refiero al chakra de la garganta, al poder creador del sonido, de la Palabra. He sido testigo de ello y sigo asombrada de cómo nos han inoculado ciertos mantras en nuestro día a día para que formen parte de nuestras creencias. Así tal cual funcionan: la cantidad de japa (repetición) hace que se metan en el subconsciente y, a base de repetición, consiguen programar nuestra mente hasta convertirlo en creencia.

Y es que, antes de adoptar un mantra, tendríamos que cuestionarnos muchas cosas y conocer un mínimo acerca de la ciencia milenaria del sonido que nos ha sido legada por los Maestros de Sabiduría de Oriente de todos los tiempos. Sólo voy a hablaros hoy de dos de los seis aspectos que contiene todo mantra: uno es el «rishi» o «vidente» de un mantra; Desde tiempos ancestrales el mantra ha sido revelado a través de un Maestro, el cual, a su vez, lo había recibido por medio de su intuición directa (videncia), transmitiéndolo a sus adeptos para el bien de la humanidad.  

Vamos a reflexionar sobre este aspecto en el MAHA (grande, poderoso, fuerte) MANTRA que, desde mi punto de vista, ha descarriado a tantas almas en estos tiempos: «¡Las vac – un – as están salvando muchas vidas!». Ante tanta cantinela con hedor mediático me empecé a cuestionar yo, ¿qué autoridad sabia o persona Maestra nos ha entregado este mantra, si es que acaso la ha habido? La cantidad de mantras, decretos y pactos que aceptamos cada día, ya sea que lo hagamos de manera consciente o subconsciente, define el rumbo de nuestro destino. Un mantra se debe elegir no porque todo el mundo diga que es la Verdad o por miedo, sino por voluntad propia, en consciencia, tras haber estudiado previamente cada sílaba o palabra: su significado, su vibración, su forma y color; tras haber comprobado, en definitiva, su Verdad.

Otro aspecto de un mantra es el «DÉVATA«, la deidad o deva que preside un mantra: ¿A quién o a qué le prestamos fe y devoción? Observemos esto cuando cantemos un mantra, pues siempre hay detrás una entidad, una fuerza a la que invocamos, que puede ser espiritualmente involutiva o evolutiva.

Desde el principio yóguico de la inocuidad y el ahimsa, me permito expresar mi opinión, en respeto a las demás opiniones. No seré yo quien cante un mantra con el que no resueno porque lo cante la mayoría. Yo vengo a entonar el mantra de una nueva tierra de personas libres de pensamiento y justas en compasión. Una justicia y libertad que ha de ser conquistada por cada uno, individualmente y en consciencia; dicha libertad lleva tiempo, porque, a veces, sólo el tiempo pone las cosas en su lugar y nos revela la noble Verdad, una vez estemos preparados para aceptarla. La Verdad, como la Belleza, es una de las cosas más difíciles de ver y, más aún, aceptar, pues depende no de nuestro vago deseo, sino de nuestra férrea voluntad de hallarla. No obstante, a aquellas almas buscadoras y sinceras, la belleza y la Verdad se les revela desde el Sol interior que las guía.

Con todo mi cariño, os invito a mirar hacia dentro y confiar en la brújula de vuestro corazón. Busquen, encuentren, elijan su mejor amigo en estos tiempos, su «Maha Mantra«.  Sosténganlo en vuestra mente – corazón hasta que se convierta en vuestro «MANTRA – DÉVATA«, el verdadero ángel guardián que os guíe hasta vuestra eterna paz.

Yo soy

Sara Moguer

¡NOVEDAD!

Descubre el libro donde comparto todo lo que he aprendido en mi camino hacia la restauración de mi propia voz y liberando mis bloqueos, para que brilles desde el don único de tu Voz.

Pon en práctica las 44 llaves sonoras y deléitate con las 22 imágenes canalizadas por la artista Elsa Farrus.