El espíritu de la redención está viniendo hoy, poniéndonos ante nuestros ojos aquellas escenas donde el alma siente aún nostalgia, tristeza, duda, rabia, indiferencia o incomprensión. Partes de nosotros necesitan ser integradas como parte de nuestro legado humano. Esas partes buscan una nueva redefinición, una mirada atenta que elija conscientemente ser más amable con nosotros mismos. Son muchas almas a lo largo de la historia, quizás tus padres o abuelos, que han hecho un gran sacrificio para que tú estuvieras aquí en este momento, y ninguna de ellas tuvieron las opciones de elegir . Nosotros somos hoy lo que ellos dieron por nosotros; queramos o no, los recuerdos permanecen en nuestra memoria celular, personal y colectiva, y sólo podemos avanzar si rendimos honor a nuestros antepasados. Demos gracias a nuestros ancestros, así como a todos los errores que tanto nosotros como ellos cometieron, porque hoy ya sabemos por qué y para qué nos vemos abocados a continuar en esta experiencia terrestre. Muchos han dado sus vidas, para que sus hijos vivieran este siglo XXI, abril 2020, sin duda un tiempo de DESPERTAR sin precedentes en la Tierra, donde este planeta se ve arrastrado al caos para llegar a descubrir un nuevo destino mucho más esplendoroso.
Esto está sucediendo ahora, pero también, ¿qué me está sucediendo a mí? Ésta es la pregunta importante, pues absolutamente todo tiene un propósito, un ¿para qué?, ¿qué tengo que aprender de esta situación?. Tomemos este tiempo para identificar aquellas prendas que aún están sucias y tratemos de lavarlas con jabón de rosas. Tratemos de Identificar aquellas partes que necesitan más nuestro amor, paciencia, reestructuración. Te propongo: Trata de descubrir por qué esa ira, con quién estás enfadado realmente, sin tratar de culpar a nadie más que a ti mismo por tu falta de comprensión y date cuenta de que lo estás sólo contigo mismo, tú sabes la razón más que nadie. ..Y cuando lo sepas, pasa a la acción, abre un espacio para pedir perdón a aquella persona a la que tanto has estado culpando. Ése sería un precioso acto de redención, de liberación y auto transformación. Llama a esa persona por teléfono simplemente y di «te pido perdón», estaba enfadado conmigo mismo por esto, eso y aquello. Ésta es la manera más rápida de auto liberarse de ese chip «víctima-verdugo», (culpa-castigo), Libérate de la culpa, puede llegar a actuar como un virus que nos han metido alguna vez en la cabeza. Te recomiendo no uses más esta palabra y sustitúyela por «responsabilidad», es decir, capacidad de responder ante una situación. Dejemos de decir «no puedo», todos hemos nacido con esta capacidad de respuesta y cada uno a su manera tiene naturalmente un enorme poder en su interior, ¡actívala!
El espíritu de la redención nos invita al cambio, a dar los pasos para pasar de la parálisis a la pro acción, a convertirnos en nuestro propio héroe. Hoy más que nunca el espíritu está con nosotros y con todo el planeta Tierra, ayudándonos con toda su bondad a que nos empoderemos desde los pasos que podamos dar hacia nosotros mismos, hacia el «yo puedo hacer todo lo que me proponga» y lo sienta en mi corazón. Nadie va a venir a salvarnos, somos nosotros los que debemos salvarnos, elegirnos a nosotros y activar todo nuestro potencial de luz. ¡Para eso estamos aquí! Retomemos el rumbo de esta nave. Hoy más que nunca es nuestra responsabilidad APRENDER A PENSAR BIEN, encontrar cuántas bendiciones hay detrás, debajo, junto y al lado de nosotros y de la situación caótica de la sociedad. Identifiquemos juntos el propósito de la madre tierra e individualmente, como seres humanos, la lección que debemos aprender. Y hagámoslo en la confianza de que ciertamente, aunque muchos quieran, digan y actúen en la adversidad, sin lugar a dudas la Vida nos quiere llevar a un mundo mejor. Mis mentores siempre me han dicho «ábrete a los regalos». Y hoy os lo digo YO a todos vosotros «abriros a los regalos, que la Vida ya es un regalo, un presente continuo».
Sara Moguer -Thaybhari-
imagen: Pixabay