Las mentiras que hemos ido creando torpe y humanamente a lo largo de la historia irán saliendo unas tras otras. Son tiempos apocalípticos. Apocalipsis significa «descubrimiento», «revelación», es decir, «quitar los velos». Otro significado es «fin del mundo o final de los tiempos» por eso nos suele impresionar esa palabra; y, efectivamente es el final de un «tiempo» tal y como lo hemos conocido hasta ahora, pues nada será igual que antes. ¿Acaso no anhelamos en el fondo de nuestro corazón un mundo mejor? Es la hora de regresar a casa, al origen. Nos han dado el toque de trompetas ¡Toca despertar! Somos el sueño y además los soñadores; ¡recordemos! Pues, tal y como anuncian, los cuatro jinetes del apocalipsis – dinero, política, ciencia y religión – ya están aquí. Y veremos su verdadero rostro: el capitalismo no da más de sí; el diálogo político se delatará solo: o despiertan o despertamos nosotros viendo hasta donde es capaz de llegar el sinsentido de esta irrisoria obra de teatro; la ciencia tendrá que destapar toda las tecnologías que nos han ocultado mucho tiempo y avalar una ética espiritual universal. El tiempo dará lugar a «tiempo=arte» un nuevo paradigma de vida más fraternal y solidario. Quizás parezca ciencia ficción, pero en estos tiempos, la ciencia ficción en las calles superará lo nunca visto en nuestra imaginación. Salir de nuestra zona de confort, a todos nos cuesta; las verdades nos incomodan cuando nos hemos acostumbrado a otra realidad. Salir de la ilusión cuesta, se necesita cierta voluntad. Pero, al igual que estamos previniendo y cuidándonos con tanto esmero ante el coronavirus, igual deberíamos ir preparando nuestras consciencias para aceptar la caída de lo viejo y ver el final de la obra. Los planes de ascensión de Gaia, nuestro planeta, no es algo que podamos elegir o controlar, ella tiene sus planes como todos nosotros, ya los sabios Mayas nos advirtieron con intensidad antes de la llegada del 2012. Se trata del nacimiento de una nueva tierra, de una nueva Consciencia para la humanidad. Y lo que sí podemos elegir en cada momento, es cómo sentirnos ante lo presente, qué actitud vamos a adoptar y en dónde queremos estar. Tú sigues siendo el soñador y lo soñado, ¿qué eliges crear y ver desde ti, desde tu Ser, estés donde estés? Si te enfocas en la guerra, allí te verás; si te enfocas en desarrollar tu confianza y paciencia, la tendrás. Activen su guía interior, su intuición, escuchen esa voz del alma que nunca se equivoca; aprendan a vaciar la mente y a encontrar cada día más el centro de paz. Esta es la mejor inversión que podamos hacer en estos tiempos finales. Todo lo que podamos hacer, decir o hablar desde ese estado, nos llevará a la Nueva Tierra que ya está pulsando en nuestro interior.
-inspirado por Miguel-Metatrón-
Sara Moguer -T h a y b h a r i –
23-marzo-2020